lunes, 26 de enero de 2026

Vacaciones cortas, miedos largos

2:00 a. m. y todo lo que no me deja dormir

Ustedes ya saben que este blog es mi lugar seguro, donde vengo a escribir todo lo que pienso cuando ya es tarde y mi cabeza no se calla. Y sí, ahora mismo a la 2:00 a.m., la hora exacta en la que empiezo a pensar TODO.

Quiero empezar diciendo algo muy triste: mis vacaciones ya casi se acaban. Diossss, ¿por qué duran tan poco? No es justo. Si yo fuera presidenta, haría que duraran mínimo cuatro meses, sin debate.

Y hablando de la escuela... ¿cómo les fue? ¿Reprobaron materias? Yo por suerte no reprobé nada, aunque Álgebra casi me lleva. La clase era aburrida y la guía horrible: páginas y páginas de ejercicios que no me dejaban dormir y me atrasaban en todo. Aun así, pasado. Saqué 7, luego un 6 (sí, lloré ese día) y terminé con otro 7. Aquí ya era pasar es pasar.

La verdad, el turno de la tarde nunca fue para mí. Estos cinco meses fueron súper pesados: levantarme temprano, ir al gimnasio, tareas, clases hasta las 9, dormir poco y repetir lo mismo todos los días. Lo odiaba. Mi primer semestre fue lindo, confuso y muy cansado.

Ahora me voy a pasar a la mañana y todo empieza otra vez: nuevos maestros, nuevas materias y nuevas personas. Y sí, tengo miedo. Odio ser la nueva, me da mucha ansiedad pensar que todos ya tendrán su grupito y yo no. Mis papás dicen que haré amigos fácil, pero no estoy tan segura, de verdad me da miedo cagarla y quiero saber cómo hacer amigos sin arruinarlo todo.


Y como si faltara algo, hay un niño que me gusta un poquito... bueno, más que un poquito. Está en una banda de rock y toca la guitarra increíble (si lo vieran se enamorarían). El problema es que va en la mañana y ni siquiera me topa. Eso me da pánico, sobre todo porque una de mis mayores inseguridades es mi físico y siento que alguien tan guapo no se fijaría en mí.

Quiero dejar de atormentarme con estos pensamientos y disfrutar de los días que me queden de vacaciones, sin ansiedad.


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Y ustedes, que me cuentan: ¿cómo han estado? ¿Cómo van en la escuela? ¿También creen que las vacaciones deberían durar más?

Los leo en los comentarios.


 

viernes, 23 de enero de 2026

 El tacto humano

Desde que nacimos, el tacto humano forma parte de nuestra vida. Está en los abrazos que nos reconfortan, en los besos que damos sin pensarlo y en ese simple contacto que nos hace sentir cerca de alguien. El tacto es una forma de conexión, una manera silenciosa de decir "estoy aquí".

Como seres humanos, necesitamos el contacto físico. Casi siempre lo relacionamos con el cariño, el amor y la seguridad. Todos lo experimentamos, incluso los animales, porque es algo natural, algo que nos acompaña toda la vida. Pero, ¿alguna vez te has preguntado qué pasaría si amaras a alguien y no pudieras tocarlo?

Para muchas personas, esa idea sería insoportable. No poder abrazar a quien amas duele. Aun así, hay situaciones en las que debemos mantener la distancia por amor, como cuando nos enfermamos y nos alejamos para proteger a los demás. Normalmente es algo temporal: sanas y todo vuelve a la normalidad. Pero, ¿qué pasa cuando no existe una cura y el contacto se convierte en un riesgo constante? ¿Seremos capaces de vivir así?

"Desear algo que no puedas tener"

A dos metros de ti

Para no entrar en demasiados términos médicos, hablemos brevemente de la fibrosis quística (FQ). Es una enfermedad genética y hereditaria que afecta principalmente a las células que producen moco, sudor y jugos digestivos.
Ahora imagina combinar esta enfermedad con el amor. Dos jóvenes que se quieren, pero que no pueden acercarse. Dos personas obligadas a mantener siempre una distancia de los metros para seguir con la vida. Esta es una de esas historias que te hacen sonreír y, al mismo tiempo, te hacen sonreír el corazón.
A dos metros de ti, de Rachael Lippincott, nos muestra que amar no siempre significa tocar. Si te gusta leer tanto como a mis historias que te hagan sentir, reflexionar y quizás llorar un poco, esta es una de ellas. Es una historia hermosa, intensa y con un final que no se olvida fácilmente...
Y ahora te dejo una pregunta:
¿Podrías amar a alguien sin poder tocarlo nunca?

jueves, 22 de enero de 2026

Pensamientos que no me dejan dormir

Lo que no digo, pero escribo

Odio la sensación de querer dejar de existir. Cada noche esos pensamientos se apoderan de mi mente: el deseo de sentir la nada y desaparecer, de no ser una carga para los demás, de no molestar con mi presencia. Es inútil que me siga mirando así. Quiero llorar, quiero gritar, pero no puedo.

Quiero que me amen, pero no me amo a mí misma. Siento que nunca podría encontrar el amor, y no es solo por mi actitud, sino también por mi físico. Hay tantas cosas de mi cuerpo que odio, tantas que quisiera empezar. Solo quiero ser perfecta para los ojos de alguien más... y para los míos.

No quiero que me utilicen ni que me hagan sentir como una estúpida, solo quiero que me amen y que me deseen, es algo que no podría pasar pero espero con tantas ansiedades que algún día una persona llegue a mi vida y me ame, es tan grande mi obsesión por querer ser bonita que odio cuando me toman fotos desprevenidas. Quiero ser bonita para los demás y quiero sentirme segura, como las otras personas.

Dudo mucho que encuentre el amor con la apariencia que tengo. Sé que debo ser paciente, pero solo veo cómo mis amigas tienen novios o ligues. Y lo peor es que ellas son bonitas y aún así se sienten feas. Es contradictorio lo que digo, y tienen todo el derecho de sentirse así, pero ¿por qué? ¿Ellas también sienten lo mismo que yo? Sigo sin entenderlo y espero que algún día pueda hacerlo.

Miedo. Me da miedo volver a amar a otra persona que no sea ella. Quisiera dejar de pensar en él, pero no puedo. Sé que está viviendo su vida y que tal vez ya me superó, pero ¿cómo lo hizo? Necesito saber cómo lo logro, porque yo simplemente no puedo dejar de pensar en él y en lo que algún día fuimos. Lo extraño, aunque sé que no es correcto volver con alguien cuando el amor que ya se había desvanecido.

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Gracias a las personas que siguen leyendo mis publicaciones y que me comentan. De verdad ayudan a levantar un poco el ánimo y tener ganas de seguir escribiendo. También me gusta leer sus blogs; la mayoría son muy bonitos y sus detalles son hermosos. ♡



martes, 20 de enero de 2026

Lo que nadie te dice de amar

Amar mucho también duele

No sé si a ustedes les pasa que, cuando aman demasiado a una persona, no pueden dejar de pensar en ella. Mi caso es ese: a mí me pasó, y aunque no tiene mucho sentido decirlo porque él ya no está conmigo, quisiera abrirme un poco y escribirles cómo se siente tener que olvidar a alguien a quien, por primera vez, amaste, pero antes de eso, les contaré cómo me ha ido en el amor, entiendo que para la mayoría de las personas esto puede ser aburrido o poco interesante, pero para mí es una forma de transmitir lo que siento y pienso.

Desde niña siempre tuve la ilusión de casarme y tener una familia, es más que claro que esa ilusión nació por todas las películas de amor que veía con mi mamá, quería, más que nada, casarme con un hombre que me amara y me hiciera feliz, pero poco a poco esa ilusión se fue apagando. Mis papás siempre me dijeron que, en lugar de enfocarme y tener novio, debía concentrarme en estudiar y sacar buenas calificaciones, yo no tuve problema con eso, ya que siempre me ha gustado sacar buenas notas y estar en el cuadro de honor, cada vez que les hablaba de algo relacionado con el amor, me ignoraban y me decían que mejor me pusiera a estudiar, no tenía más que hacerlo para que estuvieran orgullosos de mí. Pasaron los años y yo seguía negada a tener novio o a enamorarme, solo una vez me llegó a gustar un niño en la primaria; se llamaba Eduardo, aún recuerdo cuando nos sentábamos juntos en el salón, hablamos y reíamos, fue un pequeño amor que terminó cuando entré a la secundaria.

La secundaria fue una de las etapas más bonitas de mi vida, aunque primero de secundaria fue lo peor que pude haber vivido, cuando entré, no tenía idea de cuánto iba a cambiar mi vida, al principio me concentré mucho en mis calificaciones para seguir haciendo felices a mis papás, hice amigas, dos de ellas siguen siendo mis mejores amigas hasta hoy.
Yo tenía muy claro que no debía enamorarme ni permitir que me gustara algún niño, pero tristemente llegó el momento en que uno de mi salón se hizo atractivo y, además, me hacía reír (eso es lo que más me llama la atención cuando alguien me gusta). Para que le guste, sentía que tenía que hacer lo que fuera, al menos para que me considerara bonita, empecé a maquillarme (cosa que nunca había hecho) y tratar de hacerlo reír con mis chistes, pero nada funcionó, además, había una niña de otro salón que le gustaba allí comenzaron los problemas: empecé a compararme con ella, me fijé en sus ojos, más claros; en su cabello, más rubio y castaño; en su nariz, más respingada; en todo su físico, me di cuenta de que nunca iba a ser como ella, hacía lo que me pedía: sus tareas y proyectos. Él sacaba diez y yo sacaba malas calificaciones, si a él le gustaban las niñas blanquitas, yo hacía lo posible por verme así, hice muchas cosas y nada funcionó, me sentí triste y decepcionada de mí, quería llorar y encerrarme en mi cuarto.

Todos esos cambios de humor influyeron en mi vida y en la escuela, empecé a sacar bajas calificaciones (para mí, un 8 ya era muy bajo) y a tener problemas: informes por peleas e incluso llegué a estar frente al subdirector. Todo eso también pasó por juntarme con alguien que empeoraba mi vida, cada vez que ella me pegaba, todos lo veían como una broma, yo me convencí de que también era gracioso, pero por dentro me enfadaba no podía defenderme, mi mamá se enteró de las peleas y de que me saltaba clases para ir a los baños (otro día les contaré esa graciosa anécdota XD), habló seriamente conmigo y yo en clases de artes marciales mixtas. Algo que nunca olvidaré fue que, después de eso, me corté el pelo, literalmente parecía niño, mi familia dijo que me veía muy bien y yo empezaba a creerlo, pero cuando mis compañeros me vieron, se rieron y me pusieron como "niño", "José María" y otros más. Nunca le conté a mis papás que me molestaban por eso ni por mis dientes, ya que tuve que usar brackets. Sabía que si lo hacía, harían un gran escándalo. Tal vez en otra publicación les hablo más de eso.

Creí que ya no iba a tener novio por mi apariencia, pero no fue así. Un niño de otro salón empezó a hablarme, no voy a mentir: era un poco bellaco JAJAJA a mí no me importaba tanto su físico; en ese momento estaba experimentando cosas nuevas y aún no sabía bien lo que me gustaba, era muy lindo y siempre me hacía reír, estábamos juntos en la combi, pero por cosas del destino me dejó y se fue con una amiga mía.

Meses después, antes de salir de vacaciones, conocí a otro niño, comenzamos a hablar, pero no me gustó su forma de comportarse. Entiendo que solo teníamos 12 años, pero era muy infantil y eso me disgustó tanto que yo no terminar la relación.

Entré en el segundo de secundaria con las cosas más claras: lo que quería y las metas que tenía, fue uno de mis mejores años, conocí a más personas, salí más, entré al voleibol y conocí al otro niño, teníamos gustos parecidos y me hacía reír, era alto, de piel blanca y pelo castaño, pero como dicen: "tener los mismos gustos no te hace alma gemela". Nunca lo fue, me trató mal y solo me quería por ratas, mientras estaba con otra niña, aún así, lo tuve cariño, me dejaba en mi casa y una vez me llevó chocolates, para mí eso era enorme, pero nada terminó bien, así que lo bloqueé de todas mis redes y traté de no pensar en él, aún así, me seguía buscando, pero yo ya no caí en sus juegos.

Después conocí al otro niño de tercero, usaba lentes circulares, tenía la piel blanca, un cabello hermoso y siempre lo veía con una chaqueta que me llegó a prestar, compartíamos gustos y diferencias, pero un día me armé de valor y le dije que me gustaba, empezamos a conocernos mejor y un día me pidió que fuera su novia. Obviamente dije que sí, duramos casi tres meses. Me dio flores; yo le daba pulseras y cartas. Todo era hermoso, pero, como siempre, terminó conmigo.

Casi al salir de segundo conocí a otro niño, pero mi historia con él se reanuda en una sola palabra: interés. Solo le importaba el físico, su patineta y que yo pagaría todo en las salidas que hiciéramos, fue y es el peor hombre del mundo. Ojalá nunca se encuentren con alguien así.

Cansada de que siempre fuera mal en el amor, decidí enfocarme en la escuela, entré en el tercer año de secundaria y todo comenzó a ir bien: más amigos, más salidas, escolta, puro diez, la presión del examen ECOEMS era fuerte, pero luego llegó él: Sebastián, no puedo describir lo que sentí por él, nuestra primera salida, las flores, el primer beso, tomarnos de la mano sudados, las risas, las historias, las salidas, las veces que me hizo llorar, que mis amigas lo odiarán, que su mamá me odiará por existir... Todo fue mágico, me encanta su forma de ser, sus ojos negros, sus pestañas largas, su nariz respingada, su piel blanca, su pelo chino, sus lentes redondos, sus labios, todo de él me vuelve loca, y como el acto más puro de amor que alguien hizo por mí fue regalarme el libro que siempre quise: Hasta que nos quedemos sin estrellas, cCuando me lo dio, lloré. Mis papás estaban felices, lo invitaron a comer en mi casa y a jugar UNO, fue una de las mejores personas que he conocido y de las que no me arrepiento de conocer, tengo muchas palabras que decir sobre pero honestamente nunca terminaría la publicación.

Muchos se preguntan: "Si tanto lo amaste, ¿por qué lo dejaste ir?", no lo sé, me arrepiento de no haber sido la novia que él quería, tal vez el esta con alguien más y esté viviendo su vida, como yo debería hacerlo. Solo quiero que sepa que nunca he dejado de pensar en él.

Si llegaste hasta aquí, gracias por leer esta PEQUEÑA publicación, créeme que podría ser más larga, pero recorté partes para no aburrirlos.
Cuéntenme: ¿cómo les va en el amor?, ¿con qué palabra lo describirían?, ¿tienen o tuvieron a alguien que los hiciera sentir así?

Gracias por leer. Yo también los leeré 💕 (≧◡≦) ♡

viernes, 16 de enero de 2026

📖 Mi camino como lectora

¿Cómo pasó de no leer nada a amar los libros?

Nunca pensé que leer se convertiría en algo importante para mí. Al principio, la lectura no era un hobby, sino una obligación. Mis papás insistieron en que leyera para ampliar mi conocimiento, sobre todo los libros de Historia, pero la verdad es que nunca les entendía. Y no era sorpresa: la Historia nunca fue mi materia favorita. Memorizar fechas y sucesos solo tenía sentido para pasar exámenes, no porque realmente me interesará.Cuando estaba en sexto de primaria, lo que entiendo, la lectora había bajado bastante. A veces necesitaba ayuda con mis tareas, y mis papás siempre me decían lo mismo: "Tienes que leer más". Yo no quería. En ese momento preferiría pasar horas jugando a Roblox y Free Fire; no soltaría la tableta ni un segundo, sin importar cuánto me insistieran.Al entrar en el primero de secundaria, nada parecía cambiar... hasta que mi profesora de español nos pidió leer un libro en clase. No era opcional, así que no tuve más remedio que aceptar. El libro se llama Almendra, y sin exagerar, hoy puedo decir que es uno de mis libros favoritos. Si te gusta la literatura juvenil, te lo recomiendo muchísimo. Me marcó tanto que lo leería una y otra vez sin cansarme de llorar (advertencia: si no te gusta llorar, mejor no lo leas).Ese mismo año, en la clase de tutoría, también nos pidieron leer otro libro como parte de un proyecto. Esta vez fue Las aventuras de Tom Sawyer, una historia llena de aventuras que te transportó a la década de 1830 o 1840, a orillas del río Mississippi. Me gustó porque te permite saber cómo era la vida en esos tiempos, incluida la pobreza que existía. Si te gustan las aventuras, seguramente lo disfrutarás.

Con el tiempo, empecé a descubrir qué tipo de libros me gustaban de verdad. Por ejemplo, Hasta que nos quedemos sin estrellas de Inma Rubiales es uno de mis favoritos. La autora logra transmitir de una manera muy real lo que sienten sus personajes. Es una historia hermosa, pero también dolorosa. Para mí, es un 10/10. De la misma autora, Todos los lugares que mantuvimos en secreto también se ganó un lugar especial en mi corazón (sí, también lloré).Uno de los libros que más impactó ha tenido en mi vida es El silencio de Laurie H. Anderson. No solo porque la protagonista vive lo que se siente entrar a la preparatoria, sino porque aborda situaciones que muchos adolescentes enfrentan sin conocer sus consecuencias, y experiencias que muchas mujeres viven todos los días en distintas partes del mundo. Lo terminé hace poco y ya se lo recomiendo a mi mejor amiga Viqui, que también ama leer.

Todavía me quedan muchos libros por descubrir, pero hoy puedo decir que la lectura dejó de ser una obligación para convertirse en algo que realmente disfruto. Espero seguir leyendo, llorando con las historias y recomendando libros que dejen huella y  claro, si quieren  recomendarme o entre ustedes recomendarse libros, los leo <3📚

lunes, 12 de enero de 2026

🌪️ La preparatoria no era lo que imaginaba

¿Cómo cambio mi vida desde que entre a la prepa?

Honestamente, la vida desde que entré en la preparatoria ha sido un desastre total, nada es como te lo pintan ni como la mayoría de las personas lo hacen ver, yo no sabía qué esperar, pero nunca imaginé que el cambio sería tan brutal, tuve que dejar a muchos de mis amigos y, para colmo, ya venía cargando con el estrés de los exámenes.
Cuando entré en el tercer año de secundaria pensé que por fin me había librado del examen COMIPEMS, ya que la presidenta lo había cancelado, pero la tranquilidad duró poco, porque mis papás empezaron a preparar para los exámenes de la UNAM y del Politécnico, al principio no lo tomé tan en serio: tenía casi nueve meses para estudiar, ¿qué tan difícil podría ser?
Un día en la escuela aplicaron un examen simulacro tipo COMIPEMS, yo me puse muy nerviosa porque no había estudiado nada y sentí que el tiempo no me alcanzaba, no lo terminé, mis amigas intentaron tranquilizarme diciendo que solo era un simulacro, pero yo lo sentí como si fuera el examen real.
Cuando llegó el día de los resultados, nunca pensé que me hubiera ido tan mal... hasta que abrí el sobre. 28 aciertos de 128. Quería llorar. No podía creerlo. Lo peor fue la reacción de mis papás: estaban igual de sorprendidos que yo, formaba parte de la escolta, tenía uno de los mejores promedios de la secundaria y se suponía que era de las más "inteligentes", en ese momento me sentí tan decepcionada de mí misma que llegué a pensar que no merecía estar en la escolta, lloré mucho, afortunadamente, mis amigas y mi hermana estuvieron ahí para mí y no dejaron que me rindiera.
Les rogué a mis papás que me metieran a un curso de preparación y así fue como entré al CONAMAT, muchos de mis amigos dijeron que ese curso no servía para nada, pero nadie lo sabría hasta que salieran los resultados del examen ECOEMS.
Antes de hacer el examen, y ya estando en el curso, conocí a una persona que hoy en día sigue rondando mi mente: mi exnovio, no voy a entrar en muchos detalles (eso será para otra entrada xd), pero durante toda mi preparación fue un gran apoyo, con su ayuda, la de mis amigas y la de mi familia, me sentí más que lista para enfrentar ese examen que todos temían.
El día del examen mis papás y mi tío me compraron un muffin de chocolate para que no me pusiera nerviosa y sinceramente, no lo estaba, un día antes, mi exnovio me había llevado al cine a ver Cómo entrenar a tu dragón (acción en vivo), y eso hizo que mis nervios desaparecieran por completo, después del examen, la espera por los resultados fue eterna, yo sobrepensé demasiado, pero él siempre me tranquilizaba y me daba cariño... hasta que llegó y todo vino abajo, terminamos, Fue el peor pero, ya no tenía a quien recurrir cuando me sentía Triste Ni a quien me abrazará.
No recuerdo exactamente el día en que dieron los resultados, pero estaba segura de que no me quedaría en mi primera opción. Y así fue: no me quedé en la Prepa 4, Lloré toda la noche, mis papás, en cambio, estaban felices porque había quedado en un Politécnico, Al principio me costó aceptarlo, pero decidí ver el lado bueno: mi papá me compró ropa y me prometió una computadora, y además en esa escuela trabajan mis papás y mi hermana, así podría verlos todos los días.
Todo iba bien... hasta el primer día de clases, pensé que me había equivocado de salón porque vi alumnos mucho más grandes y pasé una pena horrible frente a todos, por suerte, conocí a dos chicas increíbles que hoy son mis amigas más preciosas, con el paso de los días, me fui adaptando, no me quejé del método de evaluación de la mayoría de mis profesores, excepto de los de Desarrollo Personal y Álgebra (ojalá no volver a verlos nunca), dejaban demasiada tarea, eran muy duros y sus métodos eran horribles, aun así, también tuve profesores increíbles que realmente sabían enseñar y se ganarán mi respeto.
Hoy puedo decir que ya terminé mi primer semestre con buenas calificaciones y nuevos amigos. Me siento un poco nerviosa por el próximo semestre, con miedo a reprobar... pero también un poco orgullosa de todo lo que he sobrevivido hasta ahora.

Entre cambios y miedos

 Amigos nuevos, estrés escolar y muchas emociones Holaa chicos, espero que estén súper bien, tanto como yo. 💗
La verdad es que les debo una...